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Recópolis se podrá visitar en Second Life

Es emocionante pensar que dentro de unos pocos años Recópolis será un escenario más a los que se puede acceder con un avatar en Second Life, el mundo virtual más popular del mundo, con millones de usuarios en todo el planeta.

Esto será posible gracias a la tesis y el trabajo que están desarrollando desde la UAH. Están trabajando en dos líneas. La primera de ellas consiste en la reconstrucción virtual inmediata de los nuevos descubrimientos que los arqueólogos realizan en el parque de Zorita de los Canes.

Esto permite poder recrear virtualmente una imagen real de cómo puede ser el todo completo a partir de las partes que los investigadores descubren. Por otro lado, también trabajarán en el montaje posterior en salas de realidad virtual, que se instalarían en el propio yacimiento.

Con estos montajes, conseguidos gracias a la aplicación de I+D+i, el usuario podría decidir el nivel de información a que quiere acceder y diseñar una visita a su medida. Es una forma novedosa de divulgar los conocimientos descubiertos en los yacimientos arqueológicos.

Aunque aún falta tiempo para conseguir esto en Recópolis, el equipo de la UAH está en estos momentos trabajando en modelos virtuales que se obtienen con una especie de escáner de 3D, que es capaz de captar (como una cámara de vídeo) un entorno y crear una reproducción virtual a escala exacta de ese espacio.

Este primer paso ya lo han dado, pero los datos son demasiado difíciles de ‘mover’ en plataformas informáticas, por lo que, han de conseguir que su manejo sea más sencillo y, sobre todo, más rápido. Espe

Esta aplicación es la que pondrán en práctica en un nuevo museo que se instalará en Toledo. ran que sea una realidad dentro de año y medio o dos años, aproximadamente. Este proyecto podría servir para conseguir luego trasladar la aplicación a Recópolis.

¿Cambiará el concepto de museo?

La importancia de la aplicación de las nuevas tecnologías a los espacios museísticos, sobre todo, en este caso, a los arqueológicos, es la nueva piedra angular en la que se debe poner el acento, pues con ellas se consigue interactuar con el visitante y darle lo que desea.

Es decir, aúna divulgación y promoción, trasladando de manera efectiva los conocimientos de los investigadores a los visitantes. Lauro Olmo destacó que el hecho de que se apliquen tecnologías no significa que los museos como los conocemos terminen.

De hecho, apuntó la importancia de observar cómo nuestros antepasados interpretaban el Patrimonio, puesto que eso nos ayuda a comprender mejor el desarrollo de la Historia y la evolución.

Donde también hay que hacer hincapié, en opinión de Olmo, es en la necesidad de formar a los guías. “La formación continua de los guías permite que ofrezcan al visitante explicaciones que relacionan lo que están viendo con sucesos actuales, de forma adecuada” exponía. Ejemplificó con un caso de Gran Bretaña, donde los guías establecen conexiones entre el contenido de los espacios museísticos e investigaciones actuales en otros lugares del mundo.

Y esto, ¿Para qué sirve?

Para poder llevar todo esto a cabo, se necesita mucha financiación. En el caso de Recópolis, el 99,9% proviene de fondos públicos, bien sea Junta, Ministerio, Diputación… Olmo proponía que España fije sus ojos en otros países que están siendo capaces de hacer rentable un patrimonio arqueológico similar, e incluso inferior, al español.

En Italia, poseen un gran número de espacios arqueológicos, que reciben cerca de 200 millones de visitas al año; sin embargo, España tiene un número de espacios muy similar, es más, cuenta con más lugares considerados Patrimonio de la Humanidad que el país transalpino, no obstante, recibimos muchas menos visitas.

Dejando de lado el caso de la Alhambra, que recibe unos 3 millones de visitantes anuales; el yacimiento más visitado está en Ampurias y no recibe más de 300.000 visitas al año. El segundo más visitado, Medina Azahara, se queda en 190.000 visitantes.

Incluso Gran Bretaña que tiene muchos menos espacios arqueológicos que España recibe más visitantes.

Teniendo esto en cuenta y analizando el turismo de Guadalajara, podemos obtener datos interesantes. El 74% del turismo que recibe la provincia es cultural; el 51% busca escapadas de turismo rural y un 48% de los visitantes afirma acudir a la provincia buscando turismo medioambiental.

Por otra parte, a tan sólo un margen de entre una hora y hora y media, Guadalajara cuenta con cerca de 6 millones de turistas potenciales, un gran mercado por explotar el madrileño, además de la captación de visitantes de otros lugares.

Con todos estos datos, podemos concluir que es fundamental saber divulgar, promocionar, nuestro rico patrimonio. Comenzando por el parque arqueológico y siguiendo por los distintos yacimientos, monumentos, etc. Olmo decía que apostar por esto no es hacer castillos en el aire, puesto que, ya hoy en día, Recópolis es uno de los mayores empleadores de la zona de Zorita de los Canes.

En definitiva, que es posible aunar cultura y crecimiento sostenible. “Creo que este es el elemento central por el que hay que apostar y en el que debemos trabajar todos unidos” aseguraba Olmo.

“Los investigadores tenemos que hacer más por imbricarnos en la sociedad, porque el Patrimonio tiene mucho futuro, ya que, en un mundo homogéneo culturalmente, estos espacios de identidad de una diversidad cultural contienen referencias que nos ayudan a comprender el pasado y son elementos fundamentales para desarrollar iniciativas de mejora de la sociedad en que se encuentran” manifestaba el profesor.

De ahí, concluía, que sean capaces de integrar iniciativas exitosas (como se está demostrando en otros lugares del mundo) ligadas a la sostenibilidad y al disfrute ciudadano, en definitiva, consiguiendo un elemento de desarrollo fructífero.